Mater Dolorosa

Escultor | Juan Alberto Pérez Rojas
Fecha | 2021
Materiales | Madera de cedro policromada al óleo
Dimensiones | 170 cm
Localización | Parroquia Santísima Trinidad, Parete (Caserta, Italia)

Descripción de la Obra

Mater Dolorosa: La unción de la escuela sevillana en tierras napolitanas

La fisonomía de la devoción mariana en el sur de Europa no se puede entender sin el diálogo constante entre sus principales focos artísticos. En el año 2021, la producción del escultor Juan Alberto Pérez Rojas sumó un hito capital con la creación de una Mater Dolorosa de tamaño natural (170 cm), tallada en madera de cedro y policromada minuciosamente al óleo. Esta imagen de candelero para vestir, concebida originalmente sin las ataduras de un encargo previo, encontró su destino definitivo en la Parroquia de la Santísima Trinidad de Parete, en Caserta (Italia). Este hecho no solo subraya el carácter universal de la estética sacra andaluza, sino que restablece aquellos históricos lazos culturales que durante los siglos XVII y XVIII unieron artísticamente al Virreinato de Nápoles con la metrópolis hispalense.

Evolución del dolor sagrado en la iconografía mariana

Iconográficamente, la obra profundiza en el modelo litúrgico y procesional de la Virgen de la Soledad y la Dolorosa, fijado de manera magistral por los grandes maestros del barroco andaluz como Gaspar de Águila, Martínez Montañés y Juan de Mesa. La tipología de la imagen de vestir concentra toda la fuerza expresiva en los puntos neurálgicos de la comunicación devocional: el rostro y las manos. Pérez Rojas huye del patetismo exacerbado y de las gesticulaciones dramáticas propias de otras escuelas de la imaginería, decantándose por un sufrimiento contenido y místico. Es la plasmación del dolor teológico, aquel que asume el sacrificio con una dignidad sublime y sumerge al espectador en una profunda atmósfera de introspección y reverencia.

La herencia de los maestros del siglo XX

Esta pieza se erige como un testimonio vivo de la genealogía artística del taller de Juan Alberto Pérez Rojas, cuya técnica conecta directamente con los eslabones más sólidos de la escultura sevillana contemporánea. En el modelado de esta Dolorosa es evidente la mirada reverencial hacia Sebastián Santos Rojas, uno de los más excelsos artífices del siglo XX en la interpretación de la belleza mariana. La herencia llega a Pérez Rojas de forma directa y orgánica a través de su maestro, Juan Manuel Miñarro, quien a su vez fue discípulo del riguroso Francisco Buiza, directo continuador de la finura y el buen hacer del genio de Higuera de la Sierra. De este modo, la obra asimila ese equilibrio clásico entre la idealización estética y el verismo anatómico, refinando las formas para potenciar la unción sagrada.

Modelado, expresión y delicadeza anatómica

El óvalo facial de la Virgen muestra un modelado impecable, definido por la suavidad de las transiciones volumétricas. A pesar de la contención general, la psicología del llanto se manifiesta con absoluta verdad en detalles sutiles como la leve dilatación de las aletas nasales y el sugerente dibujo de la boca entreabierta. Los ojos de cristal aportan un realismo magnético que, lejos de ser un mero recurso efectista, unifica la expresión corporal y dirige la mirada del fiel hacia un diálogo íntimo. Por su parte, las manos presentan una anatomía de extraordinaria finura; partiendo del estudio del natural, el escultor aplica una estilización idealizada de las formas que evoca la elegancia imperecedera de la iconografía clásica sevillana.

La policromía al óleo al servicio de la emoción

La encarnadura de la obra es heredera directa de la tradición polícroma de la escuela andaluza, ejecutada mediante veladuras al óleo que confieren una textura orgánica a la madera. Sobre una base de agradables tonos rosados, el autor emplea el bermellón con extrema sensibilidad para acentuar el rictus del dolor en el contorno de los ojos y en la sutil elevación de los pómulos. El esmerado dibujo de las cejas, dispuestas en una suave flexión de pesadumbre, termina por redondear una imagen que huye de lo efímero para invitar a la contemplación serena, consolidando el sello personal de Pérez Rojas en la estatuaria mariana actual.

También puede interesarle

Si desea conocer otras obras relacionadas con la iconografía de la Virgen Dolorosa y la expresión del dolor mariano en la imaginería contemporánea, le invitamos a visitar las siguientes esculturas de Juan Alberto Pérez Rojas.

Virgen María Dolorosa

Esta imagen de vestir, realizada en madera de cedro policromada, profundiza en la belleza serena del dolor de María, con una composición destinada a la contemplación devocional y al recogimiento interior.

→ Conocer esta obra

Busto de Dolorosa

Concebido en terracota policromada al óleo, este busto de tamaño natural ofrece una interpretación íntima y recogida de la Virgen Dolorosa, heredera de la sensibilidad del barroco andaluz.

→ Ver la obra completa