San Lucas Evangelista
Descripción de la Obra
La escultura de San Lucas realizada por el escultor e imaginero Juan Alberto Pérez Rojas para el paso procesional del Cristo de Vera Cruz de El Coronil, constituye una obra concebida para enriquecer el discurso artístico y catequético de las andas mediante un lenguaje plástico sobrio, armónico y profundamente simbólico. Esta intervención se integra en la tradición de la escultura sacra contemporánea, donde la ornamentación no se entiende únicamente como un elemento decorativo, sino como un vehículo de transmisión espiritual y cultural.
La figura de San Lucas ocupa un lugar singular dentro de la tradición cristiana. Autor del tercer Evangelio y de los Hechos de los Apóstoles, la Iglesia lo ha considerado desde antiguo como uno de los grandes transmisores de la vida y enseñanzas de Cristo. Su iconografía aparece estrechamente vinculada al toro o buey alado, símbolo que forma parte del denominado tetramorfos, conjunto de representaciones que identifican a los cuatro evangelistas mediante figuras simbólicas procedentes de las visiones del profeta Ezequiel y del libro del Apocalipsis. El toro asociado a San Lucas simboliza el sacrificio, la fortaleza y la entrega, valores que se reflejan de manera recurrente en su relato evangélico.
La obra desarrollada para El Coronil recoge esta rica tradición iconográfica y la adapta a una sensibilidad contemporánea, respetando en todo momento la esencia del arte sacro. El conjunto destaca por la calidad de su modelado, la claridad compositiva y el equilibrio entre ornamentación y funcionalidad litúrgica.
Desde el punto de vista artístico, la decoración presenta una cuidada atención a los volúmenes, las proporciones y los ritmos ornamentales. Las superficies muestran un tratamiento minucioso que evidencia el dominio técnico del escultor, capaz de combinar tradición y modernidad en una misma propuesta. La riqueza de los detalles invita a una contemplación pausada, permitiendo descubrir progresivamente los diferentes significados que encierra la composición.
A partir del siglo XVII, y especialmente con la creación del paso procesional de Jesús del Gran Poder (Sevilla) llevado a cabo por el escultor Francisco Antonio Ruiz Gijón, las andas procesionales han recurrido a imágenes, relieves y elementos ornamentales para transmitir visualmente los contenidos de la fe. En este sentido, la decoración dedicada a San Lucas no sólo cumple una función estética, sino también pedagógica y espiritual, recordando la importancia de la Palabra de Dios y de quienes la transmitieron a través de los Evangelios.
La tradición cristiana considera al santo evangelista patrono de los pintores y de numerosos oficios vinculados a las artes, circunstancia que ha favorecido su presencia constante en iglesias, talleres y academias a lo largo de los siglos. Esta vinculación convierte la obra en un homenaje tanto a la dimensión evangelizadora del santo como a su histórica relación con la creación artística.
La obra que nos ocupa, junto con los otros tres evangelisas realizados para el mismo paso procesional de El Coronil refleja, en definitiva, la voluntad de preservar y actualizar el patrimonio artístico religioso mediante una creación contemporánea profundamente arraigada en la tradición. El encargo demuestra cómo la escultura sacra continúa siendo un lenguaje plenamente vigente para expresar la belleza, la fe y la identidad cultural de las comunidades cristianas. A través de una ejecución rigurosa y una iconografía cuidadosamente estudiada, la obra de san Lucas se convierte en un testimonio del valor permanente del arte como instrumento de contemplación, memoria y evangelización.




