Mother of Fair Love
Description of the work
Madre del Amor Hermoso: una imagen mariana para la formación cristiana y el encuentro con Dios
La devoción a Santa María bajo la advocación de Madre del Amor Hermoso ocupa un lugar singular dentro de la espiritualidad contemporánea y, de manera especial, en la vida de las instituciones educativas inspiradas por el Opus Dei. Esta advocación, tomada del libro del Eclesiástico «Yo soy la Madre del amor hermoso» (Ecl. 24,24, ), presenta a la Virgen María como modelo de pureza, entrega y amor auténtico, convirtiéndose en referencia permanente para la formación humana y cristiana de generaciones de jóvenes.
La imagen de la Madre del Amor Hermoso realizada por el escultor imaginero Juan Alberto Pérez Rojas en 2012 para el oratorio del Colegio Saladares de Almería, nace precisamente de esta tradición espiritual. Tallada en madera de cedro, dorada, estofada al temple y policromada al óleo, la obra se integra en un conjunto de creaciones marianas del autor donde confluyen la fidelidad a la imaginería clásica andaluza y una sensibilidad contemporánea orientada a favorecer la oración y la contemplación.
La Virgen María en la espiritualidad de san Josemaría Escrivá
La advocación de la Madre del Amor Hermoso posee una profunda vinculación con la historia del Opus Dei. San Josemaría Escrivá fomentó desde los primeros años una intensa devoción mariana, convencido de que el camino más seguro para llegar a Cristo pasa siempre por la intercesión de su Madre. Esa devoción alcanzó una expresión especialmente significativa con la construcción de la ermita de Santa María Madre del Amor Hermoso en el campus de la Universidad de Navarra, inaugurada en 1966, donde la Virgen preside simbólicamente la vida universitaria y la formación cristiana de miles de estudiantes.
En las enseñanzas de san Josemaría encontramos numerosas referencias a esta advocación. En una conocida homilía recogida en Amigos de Dios, afirmaba: «Yo soy la Madre del amor hermoso», invitando a contemplar en María la escuela perfecta del amor verdadero, de la fidelidad y de la limpieza de corazón. Para el fundador del Opus Dei, la Virgen es maestra de un amor que no conoce el egoísmo ni el cálculo, sino que conduce plenamente hacia Dios. Esta visión mariana constituye el fundamento espiritual que inspira la iconografía de la obra realizada para el Colegio Saladares.
También el beato Álvaro del Portillo, primer sucesor de san Josemaría al frente del Opus Dei, manifestó constantemente una profunda confianza filial en la Virgen María. Sus escritos y predicaciones destacan la necesidad de acudir a Santa María con sencillez y perseverancia, especialmente en la tarea educativa y en la búsqueda de la santidad en medio del mundo. Para él, la Madre del Amor Hermoso era ejemplo de disponibilidad absoluta a la voluntad divina y modelo de las virtudes humanas que deben cultivarse en la vida cotidiana.
Aspectos artísticos e iconográficos de la Madre del Amor Hermoso
Desde una perspectiva iconográfica, la representación de la Madre del Amor Hermoso se sitúa dentro de la amplia tradición de las imágenes marianas destinadas a la enseñanza y a la formación espiritual. No se trata únicamente de una imagen devocional, sino también de una presencia pedagógica. La Virgen aparece como madre cercana que guía, protege y educa en las virtudes cristianas. Su figura evoca la belleza moral que la tradición cristiana ha identificado siempre con María: la humildad, la pureza, la fortaleza y la obediencia a Dios.
En esta obra, Juan Alberto Pérez Rojas desarrolla un lenguaje escultórico caracterizado por la armonía compositiva y la elegancia formal. La talla manifiesta un profundo conocimiento de la imaginería barroca andaluza, especialmente en el tratamiento de los volúmenes, la disposición de los paños y el estudio anatómico del rostro y las manos. Sin embargo, lejos de reproducir modelos históricos de manera literal, el escultor interpreta la tradición desde una sensibilidad actual, otorgando a la imagen una serena monumentalidad que favorece la contemplación.
Especial relevancia adquiere el trabajo de policromía y estofado. La riqueza ornamental no se presenta como un mero recurso decorativo, sino como un elemento simbólico que contribuye a expresar la dignidad de la Madre de Dios. Los dorados, las texturas y los motivos vegetales dialogan con la luz, generando una superficie viva que transforma la percepción de la obra según el punto de vista del observador. Esta cuidada ejecución técnica enlaza con los grandes maestros de la escultura sacra española, para quienes la belleza material constituía un camino hacia la belleza espiritual.
Asimismo, la peana de madera de cedro, enriquecida con cabezas de ángeles fundidas en bronce, refuerza el carácter celestial de la composición. Estos elementos complementarios contribuyen a crear un conjunto unitario donde cada detalle está orientado a subrayar la realeza espiritual de María y su papel como mediadora entre Dios y los hombres.
Una imagen mariana para el Colegio Saladares de Almería
Más allá de sus valores artísticos, la imagen de la Madre del Amor Hermoso desempeña una función esencial dentro de la vida del Colegio Saladares. Su presencia en el oratorio recuerda diariamente a alumnos, familias y educadores que toda formación auténtica debe aspirar no solo al desarrollo intelectual, sino también al crecimiento humano y espiritual. La Virgen aparece así como modelo de amor verdadero, de entrega generosa y de búsqueda constante de la voluntad de Dios.
La obra constituye, en definitiva, una destacada aportación a la imaginería mariana contemporánea. En ella convergen tradición artística, profundidad teológica y excelencia técnica para ofrecer una representación de María capaz de suscitar la oración y la reflexión. Como Madre del Amor Hermoso, la Virgen continúa invitando a descubrir la auténtica belleza del amor cristiano, aquel que encuentra su origen y plenitud en Dios y que transforma la vida de quienes se acercan a Él con corazón sincero.
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